¿Tus ojos te engañan? Fact-checking y desinformación en la era de la IA
Una investigación de maestría que profundiza en la brecha entre la desinformación política y el uso del fact-checking en Colombia. Un análisis sobre nuestra capacidad para navegar la posverdad y los desafíos que impone la inteligencia artificial en la construcción de una ciudadanía crítica.
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El Reto: Navegar la posverdad en contextos electorales
En el ecosistema informativo actual de Colombia, las redes sociales se han convertido en la principal fuente de noticias, conviviendo con una baja confianza en los medios tradicionales, que apenas alcanza el 34%. Esta combinación crea un terreno fértil para la propagación de desinformación, especialmente durante los periodos electorales, donde las tácticas de manipulación emocional y los sesgos cognitivos desgastan el debate democrático.
Mi investigación de maestría nació de una pregunta fundamental: ¿Cómo están contribuyendo realmente las plataformas de fact-checking a mitigar este fenómeno en el país?
La Investigación: Un enfoque mixto para una realidad compleja
Para obtener una visión integral, diseñé un estudio que combinó el rigor cuantitativo con la profundidad cualitativa:
Componente Cuantitativo: Apliqué una encuesta a 121 ciudadanos para identificar sus hábitos informativos y percepciones sobre la veracidad de los contenidos que consumen.
Componente Cualitativo: Realicé entrevistas en profundidad con tres expertos clave: José Sarmiento (director de Colombiacheck), Paola Hincapié (experta en audiencias digitales) y Daniel Duque (exconcejal y docente de gobierno) .
Experimento Visual: Incluí un ejercicio de identificación para evaluar la capacidad de las personas de distinguir entre imágenes reales y escenas generadas íntegramente con Inteligencia Artificial.
Hallazgos Críticos: La brecha entre percepción y acción
Los resultados revelaron una realidad preocupante sobre nuestra resiliencia informativa:
Alta percepción, baja verificación: Aunque el 78.5% de las personas percibe que la desinformación política es frecuente, solo el 11.6% recurre habitualmente a plataformas especializadas de fact-checking.
La vulnerabilidad ante la IA: El ejercicio visual fue revelador: solo el 2.5% de los participantes logró identificar correctamente todas las imágenes reales. Más del 75% mostró una confusión parcial, mezclando realidad con contenidos sintéticos.
La ideología no discrimina: La desinformación afecta a todos los sectores. El estudio mostró que, independientemente de la orientación política, las personas son susceptibles de validar noticias falsas cuando estas refuerzan sus creencias previas (sesgo de confirmación).
Hacia la Solución: Más allá del dato, la alfabetización
La investigación concluye que el fact-checking es una herramienta importante pero insuficiente si se queda solo en el desmentido técnico. La verdadera transformación requiere:
Alfabetización mediática y política: Fortalecer el pensamiento crítico desde la educación básica para entender las lógicas algorítmicas .
Narrativas de "cocción lenta": Impulsar un periodismo que contextualice y no solo compita por el clic.
Regulación y transparencia: Exigir claridad algorítmica a las plataformas globales para proteger la integridad de la información pública.